En esta oportunidad vamos hablar de uno de los hombres que más ha sufrido por tener una palabra de parte de Jehová para el pueblo.
Tendremos una serie de mensajes que vamos a tratar acerca de Jeremías y de algunos hombres de Dios que tuvieron un momento de debilidad y preferían no continuar en el camino, tanto así que algunos preferían morir.
Pero de manera de instrucción queremos hablar desde el capítulo 20 hasta el versículo 3 del libro de Jeremías. En donde narra la historia sobre un enfrentamiento que tuviera Jeremías con el Sacerdote Pasur.
Vemos como Pasur que aunque estaba como sacerdote no tenía la palabra que le fue hablada al profeta, sobre la deportación del pueblo hacia Babilonia.
Pareciera como si el sacerdote le temía a esta palabra, incluso algunos estudioso de la Biblia dicen que la causa de la persecución era porque este entendía que Jeremías podía ser una mala influencia para el pueblo, porque como el profeta proclamaba contra la ciudad y el templo.
Hasta ese momento cualquiera dice que el que estaba mal era Jeremías porque sus profecías solo eran en contra de la ciudad, y aquí vamos abrir un paréntesis (que difícil es para un hombre de Dios llevar una palabra en contra del pueblo).
La Biblia que es la palabra de Dios establece que el profeta recibió azotes por solo decir la palabra que Dios había puesto en su boca.
Pero hay algo que me llama mucho a la atención aquí, y es que según el versículo 3, a ti como a Jeremías te pueden poner en cepo, te pueden encerrar lejos de las personas para que no digas lo que Dios te ha dicho que digas pero al día siguiente, al amanecer nadie podrá resistir la poderosa palabra que vendrá sobre ti.
No importa dónde te pongan la palabra de Dios seguirá en ti. No te entristezca, todavía no has terminado. Levantad vuestras cabezas que nuestra redención está cerca.
Recuerda que Dios te librará del agua y del fuego






