En la lectura que acabamos de leer encontramos a un salmista reconociendo lo amable, lo anhelado que es para él las moradas de Jehová de los ejércitos.
Cuando leemos nos damos cuentas de que es una personas que conoce las moradas de su Dios ósea donde el habita, donde Jehová de los ejércitos está presente, donde Jehová se compasea. Para una persona poder decir que algo es amable debe haberlo experimentado.
Recordamos al salmista Asaf, podemos ver un ejemplo de alguien que también encontró lo que hay en la presencia de Dios, en el SANTUARIO, porque no fue hasta que el entró en el santuario que pudo entender y reconocer que tan importante es estar en la presencia de Dios.
El salmista había entrado y había experimentado lo provechoso que es la presencia de Dios que solo se consigue en su morada.
Se sintió tan bien en las moradas de Jehová de los Ejércitos que llegó a decir que su alma anhela ardientemente los atrios de Jehová.
Son tan bueno, amable, deseable las moradas que si no me dejan entrar soy feliz con estar en los atrios.
En el libro de los salmos 16.11 el escritor del este salmo describe en pocas palabras lo que significa para él estar en la presencia de Jehová, es como cuando compras un artículo que es una paquete; el expresa que en la presencia de Dios hay plenitud de gozo delicias a tus Diestra para siempre.
En los versículos 4 – 5 del salmo 84 encontramos dos Bienaventuranzas, una para los que habitan en la casa de Dios y otra para los que ponen sus fuerzas en Jehová de los ejércitos.
Pareciera que son diferente o que uno no tiene que ver con la otra, pero déjame decirte que si no estas en su moradas es imposible que tengas fuerzas, gozo, es imposible que tu delicias sea Dios, por esto la Biblia que es la palabra de Dios dice: Deleitate asi mismo en Jehova y el te concederá las peticiones de tu corazón.
En el versículo 10 el salmista llega a comparar que un dia para el fuera de la casa de Dios es como mil fuera, es que era tan importante para el, estar en las moradas de Jehova de los Ejercitos que preferia siempre estar cerca de la fuente.
Luego muestra al Dios conocido en la casa de Dios y lo describe como: Sol y Escudo:
Esto quiere decir la luz del mundo y el protector, el salmista lo describe como la lumbrera mayor esa luz que debe estar siempre en nosotros y que será nuestro escudo siempre que anhelemos estar en su casa, la gracia y gloria que Jehová dará a los que muestren el deseo de estar en su casa.
Conociendo a Dios en sus moradas podemos ver que Dios no quieta el bien a los andan en integridad.
La palabra de Dios dice en el libro de los Salmos 23.6 David muestra su anhelo por estar en la casa de Dios y dice: Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
En varias ocasiones hemos mencionado la palabra integridad y es que para Dios es sumamente importante es valor tan grande, amigo, hermano que me escucha el ser integro nos garantiza que el bien de Jehová no se aparte de nosotros.
El bien de Jehová lo podemos ver como el favor, la gracia de Dios en nosotros, esto significa que teniendo la gracia de Dios el bien nos perseguirá.
Cuando Dios prometió que los cautivos volverían allá en el libro de Jeremías 31.12 dice: Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.
El salmista resalta lo dichoso y que es un hombre que haya puesto su confianza en Dios. Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre.






