Mateo: 19.7-8
La biblia que es la palabra de Dios en el libro de Mateo 19.7-8 nos narra un episodio en donde podemos ver un encuentro más de Jesús el Hijo de Dios con los fariseos. En esta oportunidad ellos le preguntan sobre cuáles serían las causas que un hombre pueda repudiar a su mujer.
Pero el maestro conociendo sus corazones les habla de la forma en que ya leímos, en donde ellos quisieron hablar de algo permitido y Jesús le recuerda cual fue el mandamiento desde el principio.
En esta oportunidad no vamos a hablar del matrimonio, ni de las condiciones sobre el divorcio porque entendemos que para estos temas se necesitan personas expertas en el área los cuales podrán dar consejos conforme a lo establecido en la biblia que es la palabra de Dios.
De lo que si nos gustaría es que podamos nosotros meditar sobre nuestra condición en el Señor al principio y cuales cosas hoy no son como al principio. Vamos nosotros a pedirle a nuestro salvador cuales cosas estamos permitiendo en nuestra vida que la palabra de Dios lo establece de otra manera ósea cual es la verdadera respuesta de Dios para lo que estamos haciendo.
Que sentíamos al principio que hoy ya no sentimos, en donde está el primer amor (Apocalipsis: 2.4), el ayuno, la lectura y el momento de escudriñar la palabra de Dios (Juan 5.39 ó Hebreos: 4.12), el tiempo de Dios, la oración, en qué lugar tenemos a Dios en nuestros planes, porque no sentimos a Dios como al principio, que está pasando con nosotros que Dios quiere moverse y ya queremos encasillar a Dios a nuestra propia convicción.
A donde se ha ido el perdón, la unión, el estar juntos y en armonía (Salmos: 133.1), el servicio en que momento lo dejamos, porque hemos abrazado la dureza de Corazón, el odio, la división, la calumnia, la opinión propia.
La palabra de Dios nos enseña que hubo condiciones mejores para el pueblo de Israel antes que se alejaran de Dios y se fueran tras la idolatría y sus propios caminos. Vamos al Libro de Malaquías: 3.4; 3.16-18.
El llamado amados hermanos y queridos oyente es al auto evaluarnos y pedirle a nuestro Dios que nos ayuda a identificar que está impidiendo en nosotros el acercarnos a Dios para que él se acerque a vosotros, que hemos dejado de hacer que ya no hablamos con Dios como lo hacíamos al principio, y que Dios nos ayude a vencer cada una de las barreras que nos perturban en el camino hacia Dios nuestro salvador.






