Vamos a hablar bajo el tema Volvamos a las Primeras Obras tomando como base bíblica el libro de Apocalipsis 2:5.
Antes de empezar debemos saber que quiere decir la palabra obra.
Obras: Estamos hablando de alguna cosa hecho o producida por una persona.
Dicho esto ya sabemos a lo que se está refiriendo la palabra de Dios cuando juan recibe la visión de las siete iglesias y que en este caso a quien va dirigido el mensaje es a la iglesia de Éfeso.
Cuando analizamos el versículo 5 del capítulo 2 de apocalipsis vemos al Señor haciendo un reclamo en donde primero hace una llamado a la conciencia, luego le muestra su situación, también le hace un llamado por otra parte le dice cuál fue la causa de que todo estuviera mal y por último la consecuencia que tendría sino hace caso al llamado.
Dios en su infinito amor siempre nos dará a conocer nuestra condición para que nosotros tengamos la oportunidad de volvernos a él y arrepentirnos de nuestro mal camino.
Juan recibe este mensaje para una iglesia que había dejado de caminar con Dios. El Señor habla a esta iglesia y le hace una llamado a que vuelvan a practicar las primeras obras, cuando leemos esto debemos darnos cuenta de que algo esta iglesia hacia la cual ya no lo estaba haciendo, es importe para nosotros seguir constante en las primeras obras cuando recibimos al Señor en nuestro corazón.
Dios está recodando a esta iglesia por qué ha caído, al parecer el dejar de hacer las primeras obras produce caída, cuando dejamos que se vaya es primer amor por la cosas de Dios comenzamos a caer porque ya todo nos da igual, ya no sentimos temor a Dios por esto el Señor la llama a arrepentirse.
Dios está hablando al corazón de esa iglesia que había dejado de practicar las primeras obras.
La palabra recuerda de dónde has caído está intentando decir mírate en el estado en que estas después de andar en mis caminos, después de estar en las alturas conmigo, pero de algo debemos estar claro, si andamos en las alturas con nuestro Señor y lo dejamos caemos sin importar lo alto que estemos y mientras más alto estemos más duro nos damos al caer.
Es tiempo de arrepentirse y practicar las primeras obras, estas que hacíamos cuando no nos habíamos alejado de Dios nuestro creador.
También sabemos que la palabra de Dios nos dice que no es por obra para que nadie se gloríe, pero la fe sin obra es muerta.
Vamos a ver que dice el libro de:
Efesios 2: 8 – 10
2. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
2. 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
2.10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Según el libro de Santiago 2:20
2.20 ¿Más quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
Nuestro padre celestial nos enseña a través de su palabra que no podemos dejar de practicar esas obras que hacíamos al principio. Al parecer esas acciones que hacemos cuando comenzamos en los caminos del Señor nos identifican como que somos hijos de Dios porque donde quiera que vamos dejamos notar que somos diferente a los demás del mundo.
Al principio todo lo ponemos en las manos de Dios y esperamos su respuesta porque estamos confiado que el hará su voluntad y obrará a nuestro favor, pero luego que vamos creciendo nos olvidamos de como éramos al principio y vamos perdiendo la forma que teníamos la que nos parecíamos a nuestro creador, porque lo que hacíamos era conforme a su corazón.
Quizás te pudiera estar preguntando
¿cuáles son esas obras que tanto estas mencionando?
Para ello vamos al libro de:
Tito: 2.6 – 8
6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;
7 presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,
8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.
Es tiempo que volvamos amar con amor sincero, dejar que Dios dirija nuestras vidas, vivir en santidad. Ya nadie hoy día dice la biblia en:
Mateo 6.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Hoy día no queremos buscar y esperar. Es tiempo de pararnos en el camino y preguntar por las sendas antiguas y andar por él, para hallar descanso para nuestra alma.
El Señor termina diciendo a la iglesia de Éfeso que si no se vuelve de su mal camino entonces el vendrá pronto y quitará el candelero de su lugar.
No hay tiempo que perder Volvamos a Dios y él se volverá a nosotros.






